Por persona
Fechas
A finales del siglo XVIII, la por lo demás tranquila ciudad de Klagenfurt vivió, durante casi diez años, el esplendor de una residencia imperial: la de la archiduquesa María Ana, hija de la gran emperatriz María Teresa y de su esposo, el emperador Francisco I Esteban.
La archiduquesa legó todos sus bienes personales a las Hermanas de Santa Isabel, junto con diversos legados. Una parte excepcionalmente importante y extensa de esta herencia sigue custodiándose hoy como un tesoro en el convento de las Isabelinas.
Nos complace mostrarles este tesoro de valor histórico-artístico único:
Vestidos, joyas, pinturas, labores de aguja y objetos personales ofrecen una visión única de la vida de la archiduquesa.
Los objetos conservados son de máximo interés y de una relevancia que trasciende ampliamente el ámbito regional.
La visita dura aproximadamente 120 minutos e incluye: la iglesia conventual, la cripta, la Farmacia de la Reina María Carolina, la Kunsthaus y el depósito expositivo (Schaudepot).
En el depósito expositivo se encuentra también el llamado Manto de Santa Isabel, una preciosa vestimenta litúrgica, única por su factura y simbolismo, y por tanto una de las piezas más destacadas de la colección.

